La Alcazaba y la Medina
Antequera (ciudad)

Volver al InicioIr a la Ruta de Al-ÁndalusRuta de Al-Ándalus. AntequeraIr a la Arquitectura DefensivaRuta de las Defensas. AntequeraConsultar la Ruta de los CaminosRuta del ComercioIr a la Ruta de los PalaciosRuta Palaciega. AntequeraConsultar Ruta del AguaRuta del Agua. Antequera (ciudad)Ruta del RenacimientoRuta del Renacimiento. Antequera (ciudad)Ruta del Siglo XVIRuta de RomaIr a la Ruta Romana de Antequera (ciudad)Ir a la Ruta de los CementeriosRuta de los Cementerios. AntequeraIr a Ruta de las Iglesias y ConventosIr a Ruta de las Iglesias y Conventos. Antequera (ciudad)Ruta de la Vivienda PopularRuta de los Monumentos PúblicosRuta de los Monumentos Públicos. AntequeraRutas por MunicipiosIr a Todas las RutasConsultar DirectorioIr a la BibliografiaConsultar el DiccionarioContactar con el Administrador

 

Foto 1Afortunadamente, en estas últimas décadas se han llevado a cabo profundos estudios arqueológicos tanto en el recinto de la Alcazaba como en el de su Medina, lo que unido a una intensa labor de recuperación, investigación, restauración y difusión, han mejorado notablemente nuestro conocimiento sobre este complejo monumental, y aunque no todo está excavado, debemos sentirnos orgullosos por el extenso trabajo realizado, basado en la rehabilitación del patrimonio a través de una planificación a largo plazo.

El mejor estudio publicado hasta el momento, y que yo conozca, sobre este conjunto defensivo ha sido el del arqueólogo Manuel Romero Pérez, titulado: "Madinat Antaqira: una aproximación arqueológica a su recinto murado", y publicado en 2003 por la Diputación de Málaga a través de su revista Mainake (r.d.: 027). La clasificación de las torres y su numeración que utilizamos en esta ficha, es la misma que la del arqueólogo Manuel Romero en el mencionado trabajo y que con su permiso vamos a usar en el nuestro, ya que así podremos desarrollar su discurso de una manera más coherente y clarificadora. Además, más abajo podéis seguir las explicaciones del monumento pinchando sobre los diversos iconos situados sobre este en googlemaps©.

Foto 2   Foto 3
Foto 2                                                                                                Foto 3

Foto 4   Foto 5
Foto 4                                                                                         Foto 5

Foto 6La ciudad romana de Anticaria, asentada sobre el llamado en la actualidad cerro de Antequera o del Castillo, fue ocupada por los nuevos invasores musulmanes hacia mediados del siglo VIII (r.d.: 027, pag. 182). No debió tener una gran población, a tenor de la escasez de restos cerámicos significativos, hasta el siglo X (r.d.: 027, pag. 182), siendo a partir de este momento (siglos X-XI) cuando se construye el primer recinto defensivo que contenía la torre del Homenaje, la torre Blanca (foto 1), y los torreones T-1 y T-2 (fotos 3 y 2) hacia el suroeste (a continuación de la torre Blanca). Desde aquí la muralla haría un quiebro hacia el norte donde se situarían las torres T-7 (foto 5) y T-8 (foto 4), un nuevo quiebro hacia el norte que la conectaría con la puerta de Estepa y un último hacia el oeste que cerraría el conjunto en la torre del Homenaje (r.d.: 027, pags. 182 y 183), donde se sitúan las torres T-18, T-19, T-20 y T-21 (foto 6) (r.d.: 027, pag. 184). Dentro del recinto han sido excavadas una tumba romana de planta rectangular con sillares (foto 7), un edificio tardoromano de los siglos VI-VII, igualmente de planta rectangular, donde es fácilmente apreciable el opus caementicium (foto 8), así como un aljibe que pertenecería al patio de la mezquita (foto 9). De esta se pueden observar la base cuadrada de algunos pilares así como un muro (foto 10). Todas las torres hasta ahora estudiadas tienen planta cuadrangular, utilizándose sillares regulares en las dos principales (Homenaje y Blanca) (foto 1) y en las del lienzo norte (T-18 a T-21) (foto 6) (r.d.: 027, pag. 184).

Foto 7   Foto 8
Foto 7                                                                                         Foto 8

Foto 9   Foto 10
Foto 9                                                                                         Foto 10

Foto 11Durante los siglos XI-XII se levanta un segundo lienzo de murallas que parte desde el torreón T-2 (r.d.: 027, pag. 185) hasta la actual Puerta de Málaga y desde allí hacia el norte hasta la plaza del Carmen, para girar hacia el suroeste y unirse nuevamente con el primer anillo. Esta ampliación triplicó su superficie hasta los 62000 m2 (r.d.: 027, pag. 185). Con la ampliación también se construyen nuevas torres como la T-3 (foto 12) y T-4 al sur de la mencionada T-2 e igualmente de planta cuadrangular (r.d.: 027, pag. 185). A escasos metros el muro hace un quiebro, en origen otro torreón que quedó oculto cuando se construyó la cercana torre albarrana (T-5) (foto 11) (r.d.: 027, pag. 185) de planta circular y unida al adarve mediante paso arcado. En la continuación del muro se sitúa el torreón T-6 (foto 13) muy deteriorado y de planta rectangular (r.d.: 027, pag. 185) previo a la gran puerta de Málaga.

Foto 12   Foto 13
Foto 12                                                                                      Foto 13   

Foto 14Hasta este momento buena parte de las murallas y torres se habían construido con tapial, pero será a partir del siglo XIII cuando la medina sufra un importante incremento de población (r.d.: 027, pags. 195), iniciándose el proceso de revestimiento, o forro de mampuesto regular, en la mayoría de la cerca, lo que es un hecho generalizado en todos los torreones intermedios, o bien mampostería como la usada en los espejos o caras expuestas de la barbacana (r.d.: 027, pags. 190 y 192). Esta barbacana se extiende por todo el recinto murado (foto 1) salvo por el lateral este, desde la torre albarrana de San Juan (T-5) hasta la llamada puerta de las Bastidas (r.d.: 027, pags. 192). Durante este período se refuerza la cerca este y norte (fotos 17 y 18) hasta la plaza del Carmen, se construye la coracha (T-11) (foto 19) y la torre albarrana de la Estrella (T-16) (foto 14), creándose el acceso del mismo nombre en momentos posteriores a la reconquista (foto 15) (r.d.: 027, pags. 199), cuya puerta aún conserva una algorfa (foto 16) que da acceso al interior de la medina, hoy calle Grupo Colegio Salesianos. Cercana a la mencionada coracha se protegía entre muros una mina de agua y una fuente (r.d.: 027, pags. 192). Al mismo tiempo, se levanta la puerta de las Bastidas o puerta del camino de Granada, posiblemente flanqueada por dos torres (r.d.: 027, pags. 192) . Aún se aprecian los restos de una de ellas (T-13) (foto 20).

Foto 15   Foto 16
Foto 15                                                      Foto 16

Foto 17   Foto 18
Foto 17                                                                                      Foto 18 

Foto 19   Foto 20
Foto 19                                                                                      Foto 20 

Foto 21En en siglo XIV se construye un forro en talud realizado con sillería colocada a soga en la muralla barbacana del tramo este que va desde la T-23 situada entre la torre del Homenaje y la torre Blanca hasta el primer torreón (T-3) del tramo sur (fotos 19, 1, 2 y 3) (r.d.: 027, pags. 195). Del mismo modo se levantan las torres circulares albarranas de San Juan (T-5) (foto 11) y Torcida, en el muro oeste (T-12) (foto 22) (r.d.: 027, pags. 195). La T-9 adosada a la muralla junto a la puerta de Málaga es similar a las dos anteriores (foto 23). En el sector de la plaza del Carmen (foto 24) se edifican una serie de baluartes defensivos como la torre albarrana ataluzada (foto 25) (T-15), barbacana, foso y antefoso (r.d.: 027, pags. 198). El material empleado es el mampuesto y en menor proporción los sillares, que se sitúan en las esquinas de las torres (r.d.: 027, pags. 199). En estos momentos podría encuadrarse cronológicamente la reconstrucción de la puerta de Málaga (foto 26). Formaría parte del programa de puertas de justicia emprendido por Muhammad V (segunda mitado del XIV) con el objetivo de hacer patente la presencia del Estado, además de por razones de índole fiscal, comercial y militar (r.d.: 027, pags. 199). Su acceso se hace en recodo y tiene habitación alta abierta al adarve. Su frente de fachada concentra su carácter de representación en el gran arco de herradura, realizado en ladrillo, aunque tanto los modillones de apoyo como la clave con la mano de Fátima están grabados en piedra arenisca. Detrás de este arco se abre una buhedera con el fin de hostigar al enemigo desde arriba (r.d.: 028, pag. 37). Finalmente fue convertida en ermita con el nombre de Virgen de la Espera (foto 27).

Foto 22   Foto 23
Foto 22                                                      Foto 23

Foto 24   Foto 25
Foto 24                                                                                      Foto 25

Foto 26
  Foto 27
Foto 26                                                      Foto 27

Foto 28Tras la recuperación de la plaza por los ejércitos cristianos en 1410, únicamente la Alcazaba, sobre todo las torres, serán objeto de reparación, construyéndose el muro perpendicular a la torre Blanca y otro paralelo al lienzo entre esta y la del Homenaje con puerta abocinada (foto 28), reduciéndose así el espacio del alcázar (r.d.: 027, pags. 201). Hasta bien avanzado el siglo XVII, se siguieron levantando viviendas en el interior del recinto de la Alcazaba y calle San Salvador (r.d.: 027, pags. 201). Podemos observar restos, incluso más antiguos, al sur del yacimiento de las termas romanas (foto 29), así como sencillas casas aún habitadas en la mencionada calle San Salvador (foto 30) adosadas al muro de la Alcazaba, frente a la Colegiata, donde la roca permanece horadada, testigo de otras edificaciones que allí se ubicaron (foto 31). Del mismo modo son visibles restos arqueológicos de construcciones civiles junto a la barbacana del muro norte (foto 32).

Foto 29   Foto 30
Foto 29                                                                                      Foto 30

Foto 31   Foto 32
              Foto 31                                                                     Foto 32

Foto 33 Foto 34El templete situado sobre el terrado de la torre del Homenaje (foto 33) también llamado de Papabellotas, fue proyectado en 1579, muy posiblemente por Francisco Gutiérrez, de planta cuadrangular, dentro de un estilo renacentista con escaso ornato, y terminado en 1582 (r.d.: 028, pag. 30). Para su construcción se utilizó sillería y ladrillo, rematándose con apuntado chapitel recubierto con tejas de plomo de color grisáceo y en su vértice se situó una bola dorada de tradición andalusí. Su alzado se divide en dos cuerpos, siendo el inferior macizo y construido con sillería de distintos tamaños, abriéndose el superior mediante arco de medio punto de ladrillo a cada lado, moldura en S en la dovela central y semibolas en las albanegas, columnas adosadas con capitel toscano en las jambas, balaustrada de piedra, y enmarcado con pilastras cajeadas (foto 34). Por encima del destacado alero se sitúan en cada esquina grandes remates troncopiramidales sobre pequeño plinto. La forma apuntada del chapitel es la original y ha sido recuperada hace pocos años.

Foto 35No debemos olvidar el interior tanto de la torre del Homenaje como de la torre Blanca. A la primera se accede a través de una portada con dos fustes de columnas romanas reutilizadas (foto 35). Alrededor de un espacio vacío central de planta cuadrada, se disponen tres salas cubiertas con bóvedas esquifadas, las llamadas del Concejo y de las Armas (foto 36) y con medio cañón la de la Guardia (r.d.: 028, pags. 29 y 30). La torre Blanca posee dos plantas y terrado. La primera con aspilleras de gran derrame y deriva (foto 37) y la segunda con ventanas en forma de arco de herradura (r.d.: 028, pag. 34), lo que indica que sería vivienda para personajes de las altas jerarquías, debiendo poseer comodidades cercanas a lo palaciego, siempre con las limitaciones de una edificación militar. Las estancias poseen bóvedas vaídas, de medio cañón (foto 38) y esquifadas. Las dos mayores fueron restauradas por Leopoldo Torres Balbás en los años 30 del siglo XX cuando era arquitecto conservador de la Alhambra (r.d.: 028, pag. 34). En realidad desconocemos prácticamente todo acerca de las funciones y datación de las distintas estancias, que aunque reciben nombres significativos, eso no quiere decir que se dedicaran a esas mismas funciones. Las reformas sufridas, como la comentada de los años 30, nos hacen dudar de la exactitud histórica de su aspecto actual, haciéndose necesaria un estudio en profundidad de estas habitaciones, así como de toda la superficie del alcázar.

En todo el conjunto, sólo hemos podido localizar dos fuentes públicas para abastecimiento, de caño único y pilón. La primera está situada en la plaza del Carmen junto a la torre albarrana y posee un frontis reciente y un pequeño pilón desgastado por el uso, lo que indica su antigüedad (foto 39). La otra fuente se encuentra en la calle San Salvador y es de reciente construcción, aunque bastante original, ya que su parte posterior se cubre a la manera de un aljibe con bóveda semicircular de ladrillo (foto 40). El monumento público dedicado a los antiqiríes junto a la torre del Asalto se inauguró en 2010. Son esculturas de bulto redondo y representa a un matrimonio musulmán que acompañado de sus dos hijos y sin apenas equipaje abandona Antequera. Es obra del escultor Jesús Gavira (foto 41) (r.d.: 028, pag. 38).

Foto 36   Foto 37
Foto 36                                                                  Foto 37                 

Foto 38   Foto 39
Foto 38                                                                  Foto 39               

Foto 40   Foto 41
Foto 40                                                      Foto 41


Bibliografía consultada. En Ruta de las Defensas, ver: (027) y (028).
Referencias en texto: (r.d.): Ruta de las Defensas.

Acceso. Es muy fácil. La entrada a la Alcazaba se encuentra junto al Arco de los Gigantes, entrando a la izquierda. El horario es muy amplio, abriendo a las diez o diez y media durante todo el día excepto los domingos. Los precios y horarios los podéis consultar en este enlace donde además se facilita el de otros muchos monumentos de Antequera. El resto de la visita se hace callejeando. Desde el Arco de los Gigantes se pueden contemplar las murallas y torres del sector norte y oeste. Dos calles más abajo nos encontramos con la calle Río. A escasos metros dirección este damos con la plaza del Carmen donde se erigen significativos restos de la muralla, así como la algorfa del postigo de la Estrella desde donde se accede a la calle Colegio Grupo Salesianos. A partir de ese punto dirección sur nos adentramos en la calle Bajada del Río a la que le sigue calle Camino Huerta Perea. En ambas podremos contemplar las murallas y torres del sector este de la Medina. Al final del recorrido nos topamos con la gran Puerta de Málaga. En ese punto la muralla hace un quiebro hacia el norte. Tomaremos la calle Cuesta Real hacia el norte y a unos 300 metros subiremos a través de un acceso a la calle Saeta que se encuentra en una cota superior y desde donde se puede contemplar directamente y sin edificaciones que molesten todo este sector de la muralla. Restos de las construcciones civiles medievales las podemos encontrar junto a las termas romanas en la esquina sur. Otras viviendas, de evidente antigüedad se sitúan al sur de la colegiata de Santa María la Mayor por la calle San Salvador. Las dos fuentes para abastecimiento humano que se citan se ubican en la plaza del Carmen una y la otra en la mediación de la calle San Salvador. Por cierto, desde esta vía se puede contemplar el muro este y sur de la Alcazaba.

Conservación. Museografía. Didáctica. A lo largo de estos últimos años se ha procedido a investigar, restaurar y difundir una parte importante de este complejo monumental, que como estamos viendo en nuestro viajerosencortomálaga está compuesta de diversos e importantes monumentos, consecuencia de la importancia que a lo largo de los siglos y de una forma casi permanente el hombre le ha otorgado. Tanto la visita al recinto interior de la Alcazaba como el paseo que ha de realizarse para la contemplación de las murallas se encuentra lo suficientemente urbanizado como para hacerla posible. Aún queda por excavar una gran parte del recinto interior. Además, algunos restos arqueológicos recuperados deberían ser limpiados y adecuados para una mejor contemplación. Así pues, mucho se ha hecho y mucho queda por hacer. Desde aquí animamos a todos los antequeranos para que en la medida de sus posibilidades empujen y apoyen la continuidad de los trabajos de recuperación y redescubrimiento de este magnífico patrimonio.

Ubicación (Google Earth): Torre del Homenaje    
Coordenadas U.T.M. Grados, minutos, segundos. Grados decimales. Grados, minutos decimales.
30 S
361378.05 m E
4097584.28 m N
37º00'51.18'' N
4º33'29.54'' O
lat. 37.014216º
long. -4.558206º
37º0.853' N
4º33.492' O

Ubicación en googlemaps©:


Terminado, incorporado a la página y subido a la red el 31/07/2017. nº 296. vecmálaga©

SUBIR