Museo Unicaja de Artes y Costumbres Populares (M.A.P.).
Mesón de la Victoria.

Málaga (ciudad)

InicioTodas las Rutas. MálagaRuta de los MuseosRuta de los Museos. Málaga (ciudad)Ruta de la Casa BarrocaRuta de la Casa Barroca. Málaga (ciudad)Ruta del BarrocoRuta del Barroco. Málaga (ciudad)Ruta del ComercioRuta del Comercio. Málaga (ciudad)Ruta de los CaminosRuta de los Caminos. Málaga (ciudad)Rutas por MunicipiosIr a Todas las RutasDirectorioBibliografíaDiccionarioContacto



Foto 1El edificio, su historia, la colección que alberga y su formación han sido estudiados por magníficos investigadores de la historia del arte como Rosario Camacho Martínez, José Ángel Palomares Samper, Mari Pepa Lara García o Isidoro Coloma Martín, entre otros, a cuya bibliografía me remito más abajo en el apartado de Bibliografía Consultada, y que será base importante para afrontar el museo y su contenedor en la presente ficha de viajerosencortomálaga.

El edificio data del año 1632 y pertenecía a los frailes fanciscanos Mínimos del Convento de la Victoria, que con anterioridad habían regentado una hospedería junto a la capilla de la Virgen del Mar, hasta que se instalaron en las cercanías de la Puerta de Antequera. Los frailes lo explotaron como posada hasta el año 1802 en el que se lo vendieron a un particular. Como mesón continuó hasta bien entrado el siglo XX.

Foto 2En la actualidad conserva su antigua distribución en tres plantas organizadas alrededor de un patio (foto 1). El nivel inferior posee tres arcos de medio punto en cada uno de sus cuatro lados con clave y arquivolta simple sobre columnas de piedra de orden toscano sin basamento, y con acceso en su lado oeste a las caballerizas y almacenes. La segunda planta, de menor altura, también consta de tres arcos pero esta vez escarzanos con barandilla o antepecho, donde a través de sus galerías se accedía a los aposentos. El tercer nivel es una galería con acceso exclusivo a la calle Camas. En el muro de esta calle se sitúa un gran portalón rematado por un balcón con notable herraje por donde entraban las caballerizas. Los principales materiales de construcción fueron el ladrillo y la mampostería enlucida y enjalbegada. Los suelos se enlosaron con mazaríes, la loza de barro cocido característica de las edificaciones del sur de España, mientras que los tejados se cerraban mediante teja morisca. Como hemos comentado más arriba, en la trasera del patio, por su lado oeste, se abrían las naves destinadas a las caballerizas (foto 2) compuestas por dos niveles, el inferior con tres espacios rectangulares y paralelos separados por tramos de tres arcos de medio punto de ladrillo sobre pilares rectangulares del mismo material y con imposta. En una de ellas se situaron las cuadras con sus pesebres y en las restantes dormían arrieros y escuderos. El suelo se ha reconstruido mediante incrustaciones de piedras de canto rodado. El nivel superior, de menor altura pero con el mismo tipo de sustentación, forma galería en todo su perímetro. La entrada por el Pasillo de Santa Isabel es nueva, creada para dotar al museo de un acceso por esta calle, formado por una escalera en recodo, decorándose con escudos heráldicos y algunos aperos de labranza. Este acceso se ha cerrado hace poco tiempo, tras la reapertura del portalón de calle Camas.

Foto 3La historia de este museo comienza por la iniciativa y el interés de dos académicos de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo como fueron Enrique García-Herrera y Baltasar Peña Hinojosa, que mostraron desde muy temprano un gran interés por abrir en Málaga un museo de carácter etnológico, similar al existente en Sevilla. Pronto comenzaron a comprar objetos en anticuarios y a particulares comenzando la formación de la colección, que enriquecida por múltiples aportaciones terminarían conformando el actual museo. Para lograr este sueño era necesaria una colección, pero también un edificio adecuado y fondos para su adaptación. En cuanto al edificio, parece que desde muy pronto se tuvo claro la idoneidad del Mesón de la Victoria, para lo que los dos académicos recibieron la inequívoca ayuda de una figura capital en la conservación de nuestro patrimonio como fue Juan Temboury, que supo mover los hilos de la burocracia, presentando un informe ante la Comisión Central de Monumentos, y consiguiendo que en 1964 el Mesón de la Victoria fuese declarado monumento histórico-artístico de interés local. Los fondos los puso la Caja de Ahorros Provincial de Málaga (hoy parte de la entidad bancaria Unicaja), que en marzo de 1974 adquirió el inmueble y posteriormente lo restauró. No debemos olvidar en toda esta afortunada gestión, que tanto Baltasar Peña Hinojosa como Enrique García Herrera fueron en algún momento presidentes de la entidad de ahorro, lo que influyó sin duda en la decisión tomada por ésta. En cuanto a la tarea de restauración fue encargada a otra figura clave en el urbanismo y arquitectura de Málaga como llegó a ser el arquitecto Enrique Atencia Molina, quien realizó una intervención respetuosa tanto con la distribución interior del espacio como con las técnicas, texturas y pátinas constructivas y decorativas que se habían conservado. Tras la recuperación del edificio, la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, con Baltasar Peña a su frente, solicitó a la entidad de ahorros que lo dedicase a museo etnográfico, lo que se consiguió, inaugurándose el 23 de octubre de 1976.

Foto 4Los fondos de este museo, como hemos visto más arriba, se deben en buena parte a las adquisiciones efectuadas a lo largo y ancho de la geografía de la provincia por don Enrique García Herrera y don Baltasar Peña Hinojosa, con la ayuda financiera a partir de un determinado momento de la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Además, el museo ha recibido y recibe gran cantidad de donativos de ciudadanos. No olvidamos la importantísima adquisición por la entidad financiera de la colección de 75 barros de procedencia malagueña que pertenecieron al coleccionista británico Peter Winckworth en 1970.

La colección se ha organizado en 18 salas dedicadas cada una de ellas a distintos temas relacionados con las actividades humanas tradicionales como la pesca, la agricultura, las labores del hogar, actividades industriales en cuyas manifestaciones materiales era destacable la habilidad artística, como las etiquetas de las cajas de pasas; el hogar burgués, su distribución espacial y las comodidades con las que se rodeaba; otras actividades económicas como la viticultura, etc. Pero veámoslo más detenidamente.

Foto 5La sala I, por donde hasta hace no mucho tiempo se entraba al museo, se ubica en las antiguas caballerizas del mesón. Está dedicada al transporte, y se reúnen en ella diversas sillas de montar, carruajes, complementos de arreos y monturas, así como una máquina de vapor que fue bomba contra incendios (foto 2).

En la sala II podemos contemplar útiles del herrero tales como una fragua y un fuelle manual, así como otros materiales. El resultado de su trabajo se puede observar en las paredes donde se exponen rejas, barandillas, canceles, etc. procedentes del barrio del Perchel y datables en los siglos XVIII y XIX.

En la sala III se reproduce una tahona, donde se transformaba el trigo para la obtención del pan, mostrando la artesa donde se amasaba, horno, tablas para enfriar el pan, palas para sacarlo del horno, etc.

Foto 6La sala IV está relacionada con la pesca. En el centro un sardinal, embarcación similar a la jábega, destinada a la pesca de bajura, así como multitud de redes, exvotos y otros utensilios (foto 3).

En las salas V y VI se han mantenido las antiguas funciones del mesón, que comienza por el zaguán donde se sitúa el gran portalón que da acceso a calle Camas, dando paso a la cocina, con un gran humero, y al comedor, ambos ambientados con multitud de objetos relacionados.

La sala VII está dedicada a una actividad importantísima para la economía de la provincia como es la viticultura y la enología con la reproducción entre otros de un lagar de la Axarquía, una bodega con botas y toneles y una taberna ambientada procedente del Perchel con carteles de las fiestas de Málaga (foto 7).

La sala VIII se dedica a otro sector muy importante de la economía como es el aceite, donde se reproduce una almazara con una prensa, capachas, medidas para el aceite, etc.

Foto 7Ya en el piso superior, la sala IX se centra en las costumbres burguesas con vestidos femeninos, de niños, una estantería de muñecas, y otros muchos objetos, además de los retratos al óleo de Anita Delgado, la Maharaní de Kapurtala (foto 5).

La sala X nos presenta el despacho del escritor malagueño Arturo Reyes y el de Narciso Díaz de Escovar, con una magnífica colección de retratos fotográficos, óleos, dibujos, libros en estanterías de obra, etc.

La sala XI muestra un gabinete, una estancia más pequeña generalmente contigua al salón, donde podía haber un tresillo, una consola, un piano, además de multitud de pequeños objetos decorativos (foto 4).

La sala XII está dedicada a la imprenta y la litografía, donde se expone una importante producción gráfica de los artistas que trabajaron en ella, con la maquinaria, piedras y trabajos litográficos, los muestrarios de lechos de cajas de pasas, etc. (foto 6)

Foto 8La gran sala XIII y XIV nos muestran una espectacular cantidad de objetos relacionados con el campo dispuestos armoniosamente, y al fondo de la sala un dormitorio rural con cama de cabecero y pies metálicos, silla-paritorio, cuna y otros objetos relacionados con este tipo de estancias (foto 8). Además, para complementar la sala XII se expone una completa colección de cajas de uvas pasas malagueñas durante muchos años uno de los pilares de la economía de la ciudad.

La sala XV demuestra el magnífico nivel al que se llegó en el diseño y originalidad en el tratamiento de la cerámica, con unos sorprendentes remates de chimenea, canalones, gárgolas, además de la de uso doméstico. Una sala espectacular y que mercería un mayor desarrollo espacial.

En la sala XVI se exponen en vitrinas algunas prendas de encaje, como mantillas, así como otra que representa una "panda de verdiales", obra en barro policromado de la artista local Carmen Pastora.

Foto 9La sala XVII alberga la magnífica colección de barros malagueños comprados al coleccionista británico Peter Winckworth. Son pequeñas figuras que representan temas costumbristas como el bandolero a pie o a caballo, parejas bailando, personajes de la ciudad, etc. Proceden de la tradición napolitana del belén que en España llegó a arraigar fuertemente a partir del siglo XVIII, y cuyas figuras se fueron independizando bajo la mentalidad romántica del siglo XIX. Tuvo gran importancia en el comercio de objetos de recuerdo para los primeros turistas extranjeros que visitaron nuestra ciudad, llegando a haber catálogos fotográficos con los tipos más característicos. Entre sus artífices cabe destacar a Salvador Gutiérrez de León, su hijo Antonio, y el mejor de todos, el nieto, también llamado Antonio. Asimismo debemos nombrar a José Cubero y a su familia; José Vilches, Manuel Martínez, Francisco Muzo. Todos representados en la sala (foto 9), que también conserva otras maravillas como son los prestigiosos y magníficos carteles de feria y de corridas de toros de principios del siglo XX.

La sala XVIII está dedicada a la devoción religiosa íntima, cuando las casas se adornaban con urnas de pequeños santos o con escenificaciones, tanto para mesa como para pared, cristales populares, vírgenes, arcángeles, niños jesús, etc.

En la galería superior se sitúa el acceso al archivo Díaz de Escovar, fundamental por la riqueza de su documentación para el estudio de la Málaga de los siglos XIX y principios del XX. A finales del siglo XIX, Joaquín María Díaz García, padre de los hermanos Díaz de Escovar, inició la creación de una biblioteca privada. Al morir en 1883, la labor del padre pasó a sus dos hijos: Narciso, muy aficionado a las artes escénicas y a la literatura, que adquirió numerosas obras teatrales manuscritas, y Joaquín, que se volcó más en la historia de la ciudad. Al mismo tiempo, fueron adquiriendo una importantísima colección de periódicos. A la muerte de ambos (Narciso en 1935 y Joaquín María en 1936), el archivo íntegro quedó en manos de Joaquín Díaz Serrano, hijo de Joaquín. Éste lo malvendió poco a poco. Una parte fue a parar a manos de libreros de viejos, otra se la vendió a la Diputación Provincial y al Ayuntamiento. Entre otros se perdieron las colecciones de comedias y la Gazeta Nacional, periódico manuscrito del siglo XVII. Esta situación se corrigió en 1954, con la compra del material sobreviviente del archivo y la biblioteca por parte de la entonces Caja de Ahorros Provincial de Málaga, al que posteriormente se uniría el legado de Arturo Reyes con sus manuscritos y correspondencias.


Bibliografía consultada. Ruta de los Museos, ver: (008), (009), (010) y (011).

Acceso. Es muy fácil. Situado en el centro histórico, junto a la margen izquierda del río Guadalmedina y a la plaza de Arriola, está adosado al hotel Posada del Patio, cerca de la trasera del mercado de Atarazanas. La entrada se realiza por calle Camas. Abierto de lunes a viernes de 10:00 a 17:00 horas. Sábados de 10:00 a 15:00 horas. Cerrado domingos y festivos.

Conservación. Museografía. Didáctica. Este magnífico museo, uno de los mejores que he visto dedicado a la etnografía, es hijo de una museografía muy digna, que ya sabemos que no se utiliza en la actualidad, como es la de los museos de ambientación natural, sin complementos tecnológicos. Se recrean atmósferas y se predispone al visitante para que se introduzca en otra época, no tan lejana, rodeándonos de la cotidianeidad con la que convivían nuestros antepasados. Es un museo rico con un variadísimo patrimonio, víctima de su propio contenedor, ya que la falta de espacio es evidente, habiéndose perdido la oportunidad de su ampliación a las fincas adyacentes que han sido destruidas por la barbarie.

Ubicación. Coordenadas U.T.M.:
30 S
372766.08 m E
4064762.75 m N

Ubicación en googlemaps© (14. Museo de Artes y Costumbres Populares. Mesón de la Victoria. Icono en color verde oscuro sin punto central):


Terminado, incorporado a la página y subido a la red el 01/04/2016. nº 213. vecmálaga©



SUBIR