tituloprincipalrutacaminos
Dos Casas de Peón Caminero y Aljibe junto a la Fortaleza de Zalía
Alcaucín (t.m.)
Volver al InicioTodas las Rutas. AlcaucínConsultar Ruta de los CaminosRuta de las Casas PopularesRuta del Siglo XIXRuta del AguaRuta del Agua. Entorno de Zalía. Alcaucín (t.m.)Rutas por MunicipiosIr a Todas las RutasIr al DirectorioIr a BibliografiaIr al DiccionarioContactar con el Administrador


Foto 1Con Carlos III y Carlos IV se plantea en España el desarrollo de una política de carreteras, que llevó consigo el mejoramiento de las existentes, la creación de otras nuevas, así como la regulación del personal que se dedicaría a las distintas tareas necesarias para este tipo de infraestructuras.

En 1761 se redacta el Reglamento para la conservación de los caminos en general que contemplaba el establecimiento del cuerpo de peones camineros, cuya función principal era el mantenimiento en buen estado de una legua de carretera (una legua equivale a 5.572 metros), así como funciones de policía que más tarde les serían retiradas.

Es en 1852 cuando el Ministro de Fomento emite una Circular que informa sobre la Real Orden de Isabel II cuyo objeto es la construcción de casas, también llamadas casillas, para los peones camineros en todas las carreteras generales, con la correspondiente a cada legua hacia el centro de ésta, y el establecimiento de distintos modelos-tipo, debiendo tener cada una de ellas dos viviendas, y determinándose la distribución interior, materiales para su construcción, importancia de la proximidad de agua o en su caso la construcción de un pozo. Posteriormente se construirían las casas para las carreteras transversales de gran comunicación.

Foto 2La función de la casilla no era otra que la de dar un cobijo adecuado a las familias de los peones camineros, ubicándose junto a la carretera, preferiblemente en un lugar alto y despejado desde el que se pudiese visualizar de la manera más amplia posible el tramo asignado, quedando, en general, aisladas y fuera de las poblaciones.

Los primeros modelos oficiales eran viviendas individuales con una superficie edificada de 79,67 m2 y un pequeño huerto o jardin de 27,90 m2. A partir del desarrollo de la Real Orden de Isabel II, comenzaron a construirse casas pareadas, con lo que no sólo se evitaba el aislamiento sino que también se minimizaba el coste de la obra. La superficie construida quedó en 109,05 m2, con zonas comunes como el vestíbulo y el patio que se incrementó a 68,90 m2 donde se instaló un cobertizo, un pozo y el excusado, sirviendo de almacén y huerto para uso propio.

Foto 3Era obligado que el peón residiese en su casa, con su familia, si la tenía. Esta situación duró hasta mediados del siglo XX, cuando los peones camineros comenzaron a vivir en los pueblos, atendiendo su tramo mediante vehículo, lo que supuso el comienzo del abandono de este tipo de construcciones, propiciando su progresivo deterioro y desaparición de muchas de ellas.

Al ser un plan que afectaba a todo el reino se intentaron dar unas pautas de construcción genéricas con el objeto de procurar un carácter uniforme a las viviendas, si bien se podía adecuar el material y su colocación según las formas tradicionales de la región. La madera, el adobe, el ladrillo y la mampostería fueron los materiales usados. Unos modelos podrían construirse con entramados de madera y ladrillo o combinando el ladrillo y el adobe. Otros ofrecían la posibilidad de levantarse sólo con muros de ladrillos, o bien con muros de mampostería y aristas de ladrillo; y por último con muros de adobe y zócalo y aristas de ladrillo. La cubierta era un entramado de madera a doble agua cubierto con teja. En los solados se dispuso el empedrado en el portal, cocina y pasillo y el embaldosado para los dormitorios.

Foto 4Las dos casillas de peón caminero situadas a los pies del Castillo de Zalía (foto 4) cubrían el mantenimiento del camino que discurre entre Vélez y la entrada a la provincia de Granada a través del boquete de Zafarraya, encajando perfectamente en los modelos antes descritos, ambas con puerta en el centro, y un vano rectangular a cada lado. El inmueble de la derecha, de menor tamaño, se encuentra abandonado, mientras que el otro sirve aun hoy de habitación para sus moradores. En su construcción se empleó el ladrillo y la mampostería posteriormente repellada. El ladrillo se usó para el zócalo, los encadenados de las esquinas, el recercado de los dos vanos y puerta. El resto era mampostería (fotos 1 y 2). Muy cerca, al otro lado de la carretera, se observa una alberca de medianas dimensiones que serviría para el abastecimiento de agua de los peones y sus familias (foto 3). También se observa la cerca trasera que albergaba un gran patio cuyos usos se han descrito más arriba. En cuando al inmueble de la izquierda, de mayores dimensiones pero idéntica distribución y sistema de construcción, en la actualidad se encuentra habitado, lo que permite pensar con más optimismo sobre su conservación. Llama la atención el hecho de que sean dos casas una al lado de la otra, sin, en principio, respetar la ordenanza que establecía una hacia la mitad de cada legua. Pero estaba claro que las distintas necesidades a las que obligaba el terreno, como la de que unos kilómetros más arriba éste sería demasiado abrupto para la construcción de una casa, inclinaría a las autoridades por esta opción, lo que hace pensar que la excepción no sería poco frecuente a tenor de la montañosa orografía de la Península Ibérica.


Bibliografía consultada. En la web, el blogspot llamado lascarreterasdeextremadura; en Ruta de los Caminos, ver: (004).

Cómo llegar. Es muy fácil.
En el kilómetro 35 de la A-356 o "Carretera del Arco" se encuentra la salida hacia Alcaucín, Periana y otras poblaciones. La tomas, y a unos 7 kilómetros por la carretera A-402 que lleva directa a Ventas de Zafarraya, verás a la izquierda las dos casas, sólo unos metros antes de la desviación hacia el Castillo de Zalía.

Museografía. Conservación. Didáctica. Las casas no cuentan con ningún grado de protección, ni siquiera están incluídas en en el Catálogo de Bienes Patrimoniales de Alcaucín. Se trata de una manifestación cultural lo suficientemente importante para la vida de nuestros abuelos que merece la pena, aunque sea por respeto a su memoria, conservarlas de una manera digna. La que se encuentra en peor estado es la más pequeña, abandonada y en proceso de destrucción. Debemos actuar rápidamente para salvar otro trocito de nuestra historia. Sabemos que podemos hacerlo bien, porque no es difícil ni costoso. Tomemos conciencia de lo amplio que es nuestro patrimonio y actuemos todos juntos para salvarlo del olvido.

Ubicación. Coordenadas U.T.M.:
30 S
398123.49 m E
4084369.45 m N

Ubicación en googlemaps© (iconos azules):

Terminado, incorporado a la página y subido a la red el 13/03/2016. nº 210. vecmálaga©

SUBIR