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Silo de Trigo del Ministerio de Agricultura (t.m.)

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Foto 1Los silos, que siguiendo la definición que da la R.A.E., son lugares secos donde se guarda el trigo u otros granos, semillas o forraje, constituyen por si mismos un apartado en el estudio de la arquitectura española, en la mayoría de los casos, ubicados en el entorno rural.

Cierto es que existe algún ejemplo urbano, pero son los menos, incluso en los puertos solo se llegaron a erigir dos de ellos (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 59), uno el del puerto de Málaga, hecho desaparecer hace algunos años, sin apenas oposición de la ciudadanía y sus representantes.

Levantados a lo largo de casi 50 años, los ingenieros que los llevaron a cabo lograron crear unas amplias tipologías funcionales y formales sin precedentes en la historia de la arquitectura y de la ingeniería española reciente (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 55). El resultado son unas estructuras que surgen imponentes en las llanuras cerealísticas, formando parte de un paisaje transformado por el hombre, que lo explica y justifica.

La Red Nacional de Silos se enmarcó dentro del Servicio Nacional del Trigo, fundado en agosto de 1937, en el lado Nacional (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 58). Será en 1941 cuando el S.N.T. comience a considerar la posibilidad del establecimiento de una amplia red, convocándose en 1944 el primer concurso sobre proyectos de silos, siendo diseñados por ingenieros agrónomos en 1946 (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 59).

Foto 2Si bien el primer silo inaugurado oficialmente fue el de Córdoba en 1951, la información disponible sobre silos construidos por la red nacional se remonta a 1949 con los de Valladolid, Villada (Palencia) y Alcalá de Henares (Madrid) (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 59). Estos pioneros, ingenieros agrónomos encargados de su construcción, fueron José María de Soroa y Plana, Leandro de Haro y Moreno y José Real Crespo, además de Ignacio Fiter, arquitecto colaborador y asesor para temas estéticos, y un ingeniero alemán procedente de una compañía germana especializada en silos y su maquinaria de transporte y elevación, contratado por el Estado en los inicios de la red (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 59).

Foto 3La máxima de los ingenieros comprometidos con la construcción de los 671 silos verticales (sin contar los que se dispusieron en castillos catalogados como patrimonio) que se levantaron desde el año 1949 hasta 1986 fue: "Utilidad, sencillez y economía" (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 59), estableciéndose tres funciones principales según su uso operativo y ubicación: de recepción, de tránsito y de puerto. Desde 1949 se llegaron a establecer 20 tipos diferentes de silos, alguno de ellos presentando variantes formales de importancia (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 60).

La Red Nacional de Silos comenzó bautizando al primero de ellos de una manera elemental: el silo tipo A, que fue proyectado con una estructura general de hormigón armado, y atendiendo especialmente a la construcción de las paredes de las celdas (lugar donde se almacenaba el trigo), que a la postre suponen el mayor volumen del conjunto de un silo (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 60). La edilicia tradicional en las grandes zonas cerealísticas de España se basaba en la utilización del adobe y del ladrillo (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 60). Esto fue lo que determinó que se desarrollara una técnica específica para los silos españoles, mantenida hasta los últimos años de construcción de los mismos, basada en el tratamiento de las paredes de las celdas mediante muros de ladrillo cerámico armado (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 60). El silo mayoritariamente extendido por la geografía española es el denominado tipo D (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 60), al que, a falta de mejor información, creemos que pertenece el que en esta ficha nos ocupa. Se puede considerar el más genuino, ya que es capaz de compilar funcionalidad, sencillez y economía (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 60). Además, y aunque presenta cubierta plana, alcanza un grado de monumentalidad y de presencia medida, libre de elementos accesorios, difícil de alcanzar en cualquier otra tipología (Azcárate, César A.; r.xx.: 017; pág. 60).

Foto 4El silo de Campillos, a pesar de su completa desprotección, conserva la característica grandiosidad de estas edificaciones. Por su estilo, carente de detalles historicistas, y el paralelismo con otras obras similares, pensamos que pudo ser erigido en la década de los 60. Las sobrias líneas y la articulación de sus volúmenes lo acercan al racionalismo prefuncionalista de las vanguardias europeas de la primera mitad del siglo XX, basando su plasticidad básicamente en el tratamiento de aquellos junto con el juego de alturas. Así, las celdas forman un ancho cuerpo paralepípedo cuyo exterior se ve articulado por los lisos pilares que recorren todo el alto, destacando a intervalos sobre el mismo, a la manera de austeras pilastras, y que en la parte superior cierran en horizontal formando grandes superficies rectangulares retranqueadas. El antepecho de la plana azotea se protege por entero con un gran listel que perimetra y limita los volúmenes de todo el conjunto. En el centro de la composición, adelantándose y sobrepasando la altura del cuerpo de celdas se sitúa la torre de elevación, casi un tercio del ancho total, igualmente paralepípeda y abierta mediante vanos en su calle central. A ambos lados se disponen dos cuerpos añadidos, de menor altura, donde se abren vanos adintelados con recercado completo plano, y que terminan por darle al edificio la plasticidad de la que hablamos. Otros elementos a destacar son la marquesina, prácticamente desaparecida y una torre eléctrica transformadora en su lateral derecho, además de otras edificaciones adosadas y de menor tamaño.


Bibliografía consultada. En Ruta del Siglo XX, ver: (017).
Abreviaturas: Ruta del Siglo XX: (r.xx.)

Cómo llegar. Es muy fácil. Desde el centro del pueblo tomas la carretera hacia Teba (sur) MA-468. Un poco antes de la fábrica de Zerimar, prácticamente en las afueras, encontrarás un desvío en diagonal hacia la izquierda que te llevará directamente y a menos de un kilómetro al silo y a la estación de trenes.

Museografía. Conservación. Didáctica. El edificio se encuentra completamente abandonado, y si no ofrece un aspecto de ruina total es por la robustez de los materiales con los que fue construido y por el tiempo transcurrido, aún no excesivo para forzar su deterioro.

Ubicación (Google Earth©):
Coordenadas U.T.M. Grados, min., seg. Grados decimales. Grados, min.decim. Sist. militar de referencia por coordenadas.
30 S
334172.09m E
4100113.02m N
37º01'57.32'' N
4º51'51.99'' O
lat. 37.032589º
long. -4.864439º
37º1.955' N
4º51.866' O
30SUG3417100112

Ubicación en googlemaps©:
fotografía aérea
 

Terminado, incorporado a la página y subido a la red el 16/06/2026. nº 840. vecmálaga©

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