La
iglesia, declarada Bien
de Interés Cultural en 2009, comenzó a construirse en el siglo XVI, aunque es en el siglo XVIII, y como respuesta al aumento de la población en Casabermeja,
cuando sufrió una gran reforma que le dio la impronta
barroca y el majestuoso aspecto que hoy contemplamos (foto 1).
Aspecto que viene reforzado al ser un edificio exento, situado en altura,
de grandes volúmenes y con una esbelta torre que la hace visible desde
todo el pueblo y su entorno.
El interior consta de planta
de cruz latina con tres naves, más alta la central, además de crucero,
cabecera plana y coro elevado a los pies. Las naves se separan por medio de
pilares rectangulares, impostados con filetes y cuarto bocel que sostienen
anchos arcos de medio punto y entablamento, cubriéndose la central
con bóveda de medio cañón con fajones, lunetos y dos
molduras paralelas y rectilíneas que la cruzan de punta a punta (foto
2). Las naves laterales se cierran con cubierta encamonada
(foto 3). El acceso al crucero se resalta mediante
arco toral, cubriéndose con cúpula semiesférica de
ocho nervios, cuya unión se cierra con un pinjante decorado con hojas
de acanto, del que cuelga una lámpara de vidrios (foto
4), elemento este muy destacado en la iglesia por su
importante número; además de un discreto entablamento sobre
pechinas. Los brazos del crucero se cubren con bóveda de medio cañón
con lunetos.

Foto 2 Foto
3 Foto
4
En
la capilla mayor encontramos un retablo-camarín procedente
de la iglesia de San Isidoro de Sevilla, obra del siglo XVIII realizada
en madera policromada, con banco, tres calles separadas por columnas corintias
exentas y ático con volutas. La calle central es más ancha y contiene
un camarín octogonal que conserva la imagen de la Virgen
del Socorro. Además
de la mencionada imagen, destacan en las calles laterales un San Joaquín
y una Santa Ana de bulto redondo, igualmente del XVIII, sobre repisa. Otras tres
figuras decoran el ático (foto 5). El retablo
está flanqueado por dos ángeles lampadarios.
Los camarines
situados a ambos brazos del crucero fueron construidos a principios
del siglo XVIII. El del lado del Evangelio está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús,
compuesto por planta octogonal y ricamente decorado con yeserías
y pinturas murales, cerrándose mediante cúpula igualmente octogonal sobre
entablamento. El retablo, dorado, consta de banco, tres calles y ático.
La calle central es mucho más ancha
que las laterales, enmarcada por dos columnas de orden compuesto
exentas que sostienen un frontón partido denticulado en el que se
dispone un tondo con el anagrama de la Virgen María, sobre el que
se eleva el ático, abierto en su centro, lo que permite la entrada
de luz exterior. Por encima, sendos querubines sostienen una corona real
(foto 6). Para el acceso al camarín se
conserva una puerta de cuarterones del siglo XVIII (foto 7).
En el lado de la Epístola del crucero encontramos otro camarín
de planta lobulada con la imagen del Nazareno, de factura reciente.
Otros
dos camarines de finales del XVIII se abren en el
lado de la Epístola. El primero, dedicado a la Virgen
de los Dolores, que es imagen de vestir del mismo siglo, se compone de pilastras corintias cajeadas, claraboyas ovales y yeserías
con guirnaldas y cintas, cubierto con cúpula semiesférica
de ocho nervios cajeados rematados con capitel mensulado, los cuales se incrustan
en un medallón festoneado por guirnaldas de helechos y laureles,
dispuestos en forma estrellada. Asimismo posee puerta con cuarterones para
el acceso (foto 8). El
siguiente camarín es el de la Piedad,
similar al anterior, enmarcado por un retablo de tres calles entre pilastras
acanaladas y ático (foto 9). La imagen
de la Piedad es reciente. El camarín es circular, con pilastras cajeadas
de orden compuesto, óculos, yeserías, y bóveda semiesférica
de ocho nervios cajeados con medallón central (foto 10).
También con puerta de acceso.
En el testero
de la nave de la Epístola hay un pequeño retablo
de talla policromada con rocallas, del siglo XVIII, que alberga una fina
imagen de San Sebastián en terracota policromada.
Dos retablos
más, con esculturas como la del Crucificado de escuela
sevillana, dan una idea de la riqueza patrimonial de esta iglesia.

Foto 6 Foto
7 Foto
8

Foto 9 Foto
10 Foto
11
Al
coro se accede mediante escalera de caracol (foto 12).
Es abalaustrado y posee ventana coral (foto 13).
Pero la parroquia
no solo destaca por sus retablos, hornacinas y esculturas, sino también
por su carpintería. Ya hemos hablado de las puertas
de acceso a los camarines, pues bien, en su albacería se guarda un
armario del siglo XVIII, con forma de prisma, de 3,50 metros de alto, con decoración
de roleos, floreros y programa iconográfico. Andas, custodia, lámpara,
cruz parroquial son también bienes patrimoniales conservados (foto
14).
El púlpito,
de hierro fundido, se adosa al machón inmediato al crucero en el
lado del Evangelio y consta de dosel, cátedra, base y soporte (foto
15).
No olvidamos
la Sacristía, rectangular, con bóveda de medio
cañón y lunetos, y arcos fajones rematados en placas. A resaltar igualmente la puerta de entrada.

Foto 13 Foto
14
Foto 15
Al
ser un edificio exento, el exterior se nos muestra completo,
siendo visible desde todos sus ángulos. De poderosos volúmenes
mayoritariamente cúbicos, reflejo en el exterior de su desarrollo
espacial interno, su fábrica ofrece variedad dentro de la tradición mudéjar, desde el uso exclusivo
del ladrillo, hasta el de cadenas y verdugadas del mismo material entre cajones
enjalbegados. El desarrollo volumétrico
externo está determinado por los camarines, el crucero, el cimborrio
y la torre (foto 16). En el ángulo exterior
del crucero que da a la nave de la Epístola, se dispone una hornacina
de considerable altura, dispuesta entre pilastras y frontón curvo
partido, toda ella, incluido el largo paramento hasta el suelo, levantada con ladrillo (foto 17).
La fachada
principal o de los pies acusa la organización interna. De
conformación triangular, está dividida en tres secciones (foto
1). La central, de mayor altura, realizada con ladrillo dispuesto
en cadenas, verdugadas y cajones enjalbegados. La portada
se compone de un arco de medio punto sobre impostas resaltadas,
finalizando en cornisa (foto 18). Tras ella, un
hermoso cancel de madera con óculos en su extremo
superior da paso a las naves (foto 19). Sobre
la portada se dispone una claraboya semicircular coral, y finalizando el conjunto un
frontón triangular con óculo central y
cruz de hierro con brazos en forma de flor de lis. Las secciones laterales
de la fachada son más bajas e inclinadas con tejado a un agua, abiertas igualmente por sendos vanos (fotos 1 y 18).

Foto 17 Foto
18 Foto
19
La
estructura externa más importante es su elevada torre, adosada
a la cabecera. De cinco cuerpos, cuadrado el inferior y con esquinas achaflanadas
los superiores, se articulan entre sí mediante grandes y señaladas cornisas. Construida completamente en
ladrillo utiliza como elementos decorativos pilastras cajeadas en los chaflanes de diversa conformación (foto 20).
Remata un chapitel apenas visible a nivel de calle.
Gracias
a la restauración de los años 90 del siglo XX,
se consiguió hacer practicable su bóveda o carnero,
que llegó a ser el espacio subterráneo de enterramiento
de la iglesia. Situado en el lado de la Epístola, anterior al crucero,
su forma es alargada y está cubierto con bóveda de cañón
rebajado, compuesto por tres hiladas de 17 nichos de medio punto cada una,
hoy todos vacíos (foto 21).
Acceso.
Es muy fácil. La iglesia es bien visible desde cualquier ángulo
del pueblo. En la entrada a Casabermeja existen aparcamientos. Acceder con vehículo a las cercanías de la parroquia es posible. Su horario de misas en invierno es: martes,
jueves, sábados: 19.00 h. Domingos y festivos: 19.00 h.; y en
verano: martes, jueves y sábados: 20.00 h. Domingos y festivos:
20.00 h. El teléfono, para aseguraros la visita, es: 952 758 653. También
podéis consultar la página de la diócesis.
Conservación.
Museografía. Didáctica. El estado de conservación
de la iglesia parece bueno. No se observan deterioros importantes en la
estructura, como grietas o manchas de humedad. En cambio, sí hemos visto
algunos retablos con tablones descuadrados y desgaste en la pintura, sobre
todo en las zonas inferiores de fácil contacto físico para los fieles.
A pesar de la interesante historia de este edificio y del patrimonio
que conserva, no parece que haya intención alguna de contarla y explicarla.
Sí existen, y eso se lo debemos agradecer a nuestros ascendientes, unas
placas de azulejo junto al acceso de cada camarín que indica el nombre
de la figura escultórica que en él se venera.
Ubicación.
Coordenadas U.T.M.:
30 S
372638.87 m E
4084060.58 m N
Ubicación en
googlemaps©:

Terminado, incorporado a la página y subido a la red el 08/12/2013. vec2013©
SUBIR